Sobre universidades no licenciadas: “Es mucho peor” y socialmente peligroso tener a universitarios frustrados, por Antero Flores Araoz

23 de enero de 2020

Por Antero Flores-Araoz/ Ex presidente del Congreso de la República 

Cuando decimos, como título de esta columna, “es mucho peor”, nos referimos al problema social originado por la denegatoria de licenciamiento a varias universidades, principalmente privadas, sean ellas asociativas o societarias.

La denegatoria de marras es muy seria, pues no solamente pone un límite de dos años para los alumnos matriculados, hasta el cierre del centro de estudios superiores, sino que impide a las universidades sin licenciamiento matricular a nuevos postulantes.

Se ha dicho y repetido que son hasta ahora 165,000 alumnos universitarios los afectados, pero en la realidad son más, ya que no solamente se trata de los que no podrán seguir los estudios en su alma mater, y por lo tanto quedarán más pronto que tarde sin tal aspiración y con vocación frustrada, sino que a dicha cantidad hay que agregarle a los que ya no serán admitidos en tales universidades, que son no menos de 30,000 por año, solo en las que nos estamos refiriendo.

Adónde podrá ir toda ésa población estudiantil más los nuevos postulantes, francamente no lo imaginamos, pues se han dado algunas insuficientes alternativas, como un número reducido de becarios en universidades públicas y traslados a públicas como privadas.  Por supuesto que suena bien al oído, pero es irreal, pues para mantener la calidad educativa de las universidades licenciadas, no pueden exceder en sus aulas del número adecuado de alumnos, o no tienen factibilidad de ampliar sus instalaciones para albergar al nuevo alumnado proveniente de los traslados, con lo cual, como dice antiguo refrán “el remedio es peor que la enfermedad”.

También decimos que el tema es mucho peor, ya que las universidades licenciadas tampoco tendrán como acoger a los profesores de las no licenciadas, que quedarán sin trabajo y por ende sin recursos para atender su presupuesto familiar.  También quedarán sin labores, y seguirá empeorando la situación, el personal de administración y de servicios, de las universidades con partida de defunción extendida por SUNEDU.

Hemos podido observar que los afectados a los que nos referimos de las universidades no licenciadas, recurren ante el Gobierno para que les otorgue a sus centros de estudios una nueva oportunidad de gestionar su licenciamiento, y ello sustentado en que se ha dado tal solución para las universidades públicas con licenciamiento denegado, de donde resulta válido el antiguo aforismo de a igual razón igual derecho.

Lógicamente, si en una segunda oportunidad y previo acompañamiento y colaboración de SUNEDU, no se logra el cometido, no habrá otro camino que el cierre, lo que sería sumamente gravoso para las universidades a las que nos referimos, pues sus bienes tendrían que ser enajenados a valor de realización pues el valor comercial decaería. Caerían sobre ellas, como aves de rapiña, quienes quisieran beneficiarse de la desgracia ajena.

Por lo demás, si es que el gobierno no ha caído en cuenta, es socialmente peligroso tener a universitarios frustrados, sin poder seguir estudios como tampoco tener centros laborales a los cuales acceder, pese a que como repetimos, la solución es la segunda oportunidad.

Fuente/ Diario Expreso 17 de enero 2020.

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