OPINIÓN: ¿TRUMP COMO CHAMBERLAIN?

Francisco Diez-Canseco Távara (*)

Cuando vi por vez primera las fotos y luego los videos del “histórico” encuentro realizado en Singapur entre el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el sátrapa homicida coreano Kim Jong Un me vinieron inmediatamente a la memoria las fotos donde aparecen sonrientes Hitler,Musolini y Neville Chamberlain, luego de suscribir en 1938 los Acuerdos de Múnich por los cuales entregó los Sudetes checoslovacos a los nazis sin intervención de ese país y abrieron las puertas de la II Guerra Mundial ,pese a que Chamberlain creyó ingenuamente que había detenido el avance del genocida nazi.

Churchill dijo premonitoriamente entonces: “A nuestra Patria se le ofreció elegir entre la guerra y la humillación; ya aceptamos la humillación y ahora tendremos la guerra”.

Es cierto que el poderío alemán de esa época- la primera potencia militar del mundo- no puede ni remotamente compararse con el del sátrapa norcoreano pero lo que obviamente ocurre es que, así como Chamberlain validó el peso de los nazis, Trump acaba de darle un espaldarazo internacional a este personaje  en razón a su  potencial nuclear, suscribiendo un preacuerdo para llegar a un acuerdo final que poco o nada significa tratándose de un dictador acostumbrado a hacer lo que le da la gana como Kim Jong Un.

Era indispensable que Trump, quien alardea de su amistad con Putin aunque lo cuadró bien en Siria, se reuniera con Kim Jong Un, para este efecto, e hiciera el show correspondiente? No lo creo en la medida en que los propios voceros de Trump han dicho que la plataforma básica de cumplimiento del preacuerdo se encuentra en que Kim Jong Un ha aceptado hacerlo a la espera del levantamiento de las sanciones que le ha impuesto el gobierno norteamericano.

La moraleja es grave: si amenaza lo suficiente y logra desarrollar tecnología nuclear de algún nivel cualquier dictadorzuelo de cuarta puede codearse con el Jefe de Estado norteamericano e inclusive negociar condiciones mientras en el país que depreda la población sigue sometida a un régimen totalitario, sin libertades públicas, con permanente violación de Derechos Humanos y niveles indignos de vida.

Debe considerarse el precedente de Hitler y otros dictadores que se sienten omnímodos porque pensar que honradamente Kim Jong Un se va a despojar de su herramienta de chantaje es carecer de visión política e histórica.

De manera tal que el único ganador del cónclave de Singapur ha sido el sangriento dinasta de Corea del Norte que seguirá con sus desmanes absolutistas -ya antes mandó a asesinar a su tío y a su propio hermano- con el aval de haber negociado con Trump un preacuerdo que para nada lo obliga a siquiera mejorar las condiciones de vida de sus compatriotas.

No habrá guerra -que tampoco la iba a haber-pero persistirá el absolutismo en Corea del Norte.

(*) Presidente de Perú Nación

Presidente del Consejo por la Paz

Fuente/Diario Expreso

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