Editorial: ¿Se ha reemplazado el Principio de Autoridad por la pechada?

Lima, 17  de julio de 2019 

Así estamos en el Perú, es  lamentable, vergonzoso pero cierto.  Hace un  buen tiempo atrás que la presencia de un Estado de Derecho se ha  reducido tan solo a una  “expresión como parte de un discurso político”  pero en esencia no está disponible cuando se tiene  que hacer prevalecer  “literalmente” su significado e importancia en nuestra  frágil democracia.

La frecuencia de alta voz  y las pechadas han venido a reemplazar al principio de autoridad. Quien “grita duro” y  “pecha”  es el que gana,  pasa a la pasarela de los reflectores y para vanidad de sus autores son el centro de atención de medios de comunicación y están días y días incluso semanas dando vueltas en titulares. 

Lo vemos desde los propios ciudadanos quienes se apoderan de las calles para vender u ofrecer sus servicios sin autorización y cuando los fiscalizadores o serenos municipales piden su retiro son “atacados” “insultados” “agredidos”  y viceversa porque también hemos visto la otra cara de la moneda, cómo autoridades municipales responden con la misma agresión e intensidad para corregir una situación de hecho. El principio de autoridad  es “letra muerta” 

Las frases alegóricas de muchos candidatos  a Alcaldías y Regiones decían “Vamos a instaurar el principio de autoridad” ¿En donde está?. Señores para poder  hacer sentir el principio de autoridad no necesitan llegar a la agresión y ser firmes no es sinónimo de “gritar y pechar”-

Ahora le tocó nada menos que al propio Presidente del Perú  Martín Vizcarra  Cornejo, quien recibe un ultimátum del presidente de la Región de Arequipa por el proyecto minero Tía María dándole fíjense ustedes  72 horas para que anule la licencia de construcción legalmente otorgada  a la empresa de  Southern Coopper Corporation.

Tenemos un Presidente de la República “pechado” siendo el primer ciudadano con la más alta investidura, quien personifica a la Nación, es Jefe de Estado y Presidente Supremo de las Fuerzas Armadas  ahora “pechado”.  

Al Presidente de la República le tocó beber de su propia medicina pues de tanto pechar al Congreso de la República ahora lo pechan a él, es el mismo estilo por ejemplo ” O aprueban la reforma judicial o presento cuestión de confianza y con la sutileza de un cierre de congreso” lo mismo para la reforma política. Tuvimos como consecuencia un Congreso que se puso de rodillas, deslegitimado y cuyo titular no hace respetar su fuero, una perdida del principio de  autoridad .

Ahora, el Presidente de la Región de Arequipa  que incluso fue más allá pues no solo le dio al Presidente del Perú 72 horas para que anule la licencia de construcción a Tía María sino que ahora lo responsabiliza de una posible muerte en la comunidad y bajo amenaza de convocar a todos los presidentes de región del sur. La amenaza es cierta e inminente  “O anulas la  licencia de construcción  sino no hay diálogo y levanto al sur” en realidad eso es lo que le ha querido decirle al Presidente.de la Región de Arequipa al sostener que !No hay Tía María! y   que convocaría  a los presidentes de región sur y en estos momentos los pobladores bloquean las carreteras, además que exige  una “nueva ley de la minería”-

En  nuestro país se ha violado las formas y el respeto comenzando por el propio Presidente de la República que con su estilo chabacano de “pechar”  principalmente al Congreso  y ahora se encuentra envuelto en un laberinto por todo lo expresado por el Presidente de la Región de Arequipa y contaminada de un protagonismo político sin visión de país, probablemente es  factor común de ambos. 

¿Y donde está el Estado de Derecho al que todo ciudadano y autoridad deben respetar? . Toda acción al margen de un Estado de Derecho deviene en autoritaria y/o dictatorial y desnaturaliza la democracia más de lo que ya está. Se le ha perdido el respeto a la primera autoridad en el Perú, al Presidente quien en estos momentos lo ostenta el Ing. Martín Vizcarra Cornejo por mandato constitucional no por elección. 

La figura del Presidente de la República  está investido de autoridad, poder y coerción  para el establecimiento del  orden dentro de su Estado y sociedad, pero  bien dice el refrán RESPETO GUARDAN RESPETOS. Si la primera autoridad del Perú no impone respeto a  su investidura o no respeta la autonomía e independencia de los otros poderes del Estado ¿Cómo puede exigir respeto a las demás autoridades? 

Suponemos que bajo estas circunstancias, el actual Presidente del Perú debe haber explorado dentro sí mismo, lo que se siente ser “pechado” y colocarlo en jaque o arrinconarlo contra la pared. Son estilos que no deben volverse a repetir.

El Presidente ahora tiene la oportunidad de remediar la situación, imponer el respeto a su investidura y hacer prevalecer el Estado de Derecho, de lo contrario, en nuestro país ganará terreno el  “pecheo” y así no es la nuez.

 

 

 

 

 

 

 

 

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