Editorial: “No son campañas políticas sino de comunicación”. Vayan a contar su historia a Fiscalía a ver si les creen porque nosotros NO

Lima, 25 de Noviembre 2019

ENTÉRATE DIGITAL.PE.-   Conocidos los aportes de  Odebrecht y sus socias,  de Dionisio Romero y ahora de Confiep para  campañas  políticas de Keiko Fujimori bajo supuestos de “defensa de la empresa privada” ” campaña de comunicación” ” para proteger una linea económica de mercado”  ello es  insultar la inteligencia de los  peruanos, por una sencilla razón  “nadie aporta algo y menos  cuando se tratan de sumas  importantes  sea en dólares o soles si es que acaso no se va  a recibir algo a cambio”.

Es poco creíble, que se diga que esos aportes fueron dados para la defensa del sector privado, cuando en realidad lo han hecho  por apoyar a un determinado candidato presidencial. La pregunta es ¿A cambio de que?, con esto no solo podría comportarse una conducta delictiva sino un tema de transparencia del sector empresarial.

Los ciudadanos ” la gente”  como suelen llamarnos  exigimos que el sector empresarial asuma sus responsabilidades, la misma que deberá ser compartida por el propio Estado, pues no es concebible que “haya habido tanto dinero circulando en el mercado” ante  la vista y paciencia de los entes fiscales  electorales y financieros. Ello es la  muestra de que lamentablemente en nuestro país, la corrupción ha vulnerado y tocado  fondo la autonomía  de nuestros órganos y la ética con que debe conducirse todo servidor y/o funcionario público.

Las responsabilidades son compartidas, pues las investigaciones fiscales deberán dar a conocer la participación de la unidad de inteligencia financiera,  de la ONPE, del JNE, de la propias  organizaciones políticas y del sector empresarial.  Esta es la exigencia que “la gente” demanda con todo derecho

Las declaraciones de la presidenta de la CONFIEP, Isabel León ante el medio periodístico Cuarto  Poder, no pueden se confiables bajo ningún punto de vista, lo cual no significa que no pueda opinar o declarar, pero cosa distinta es la “credibilidad de sus palabras” por cuanto se  ha dado a conocer abiertamente su “simpatía por Keiko Fujimori”  y alusiones a su candidatura política. No es un delito ciertamente tener simpatía por algún candidato político pero sí es poco transparente decir, que Confiep no hace campañas políticas, cuando los spots dicen lo contrario y más aún cuando se tiene alguna preferencias políticas.

¿ Para qué se financian compañas políticas? A caso no es para ser siguiendo los “beneficiarios de ese poder político”  que le permite en adelante conseguir leyes, normas, licitaciones, espacios rentables para su prosperidad más no para los peruanos en general. Eso conlleva evidentemente a restarle la credibilidad y confianza en este importante sector que agrupa  a gremios empresariales, y por ello deberán asumir las responsabilidades que correspondan.

Si bien, la actual presidenta de la Confiep no podría asumir responsabilidades individuales por gestiones anteriores a la suya, no menos cierto es que al asumir el liderazgo de este importante sector llamado Confiep, tampoco goza de credibilidad  y confianza por su simpatía hacia una filiación política que de alguna forma estaría comprometiendo la institucionalidad del órgano al que representa. 

Lo mismo ocurre con el  grupo Romero, cuyos aportes traspasaron el escándalo en sí, ellos son lo siguiente por denominar. En otras palabras. mas de tres millones de dolares libres caminando, circulando en el mercado sin control. !Qué buena gracia!.  

Los liderazgos empresariales que son la actividad más importante  de  la economía de nuestro país  deben conducirse con ética y transparencia,  confiamos en que la  Fiscalía agudice sus investigaciones y den a conocer a la opinión pública con prontitud, la sumatoria de todos los aportes  que el sector empresarial habría aportado a campañas políticas sean de Keiko o de cualquier otro  así como aquellos entes del Estado que no fiscalizaron.  

Por decencia y ética  la actual presidenta de la Confiep debería dar  un paso al costado, pues su liderazgo dejó de ser transparente y confiable. Uno puede tener la simpatía política que quiera pero lo que no se puede hacer es comprometer la transparencia e institucionalidad del sector al que representa.  

Lo que queda claro a los peruanos es que estos aportes de empresas sí fueron para apoyar candidaturas políticas y no tan solo “campañas de comunicación como se pretender disfrazar las cosas; por eso derechitos a Fiscalía  ahí tienen que contar su historia a ver si les creen, porque nosotros NO. 

Sí los ciudadanos no despertamos  y asumimos conciencia de ello, vamos a ser seguir siendo cómplices con la corrupción. En  nuestro escrutinio para elegir a nuestros congresistas de la República , tiene que pesar dos  factores:  Nuevos rostros y miran bien a qué organización política representan. No basta solo renovación de rostros sino mucho tiene que ver de qué organizaciones políticas provienen y si estas le han aportado o no ala democracia y a nuestros desarrollo como país. 

“No hay lobby que valga ahora, todos sin excepción derechito a Fiscalía, ahí tienen  que contar su historia a ver si le creen” .

 

 

 

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